domingo, 13 de julio de 2008

Pequenas cosas causan cosas


Es como increible, todo lo que genera en nosotros una sensación. Como que sin querer, o sin tener animos de hacernos felices, una pequeña sensacion de presencia, hace que la felicidad nos brote y que durante todo el tiempo, nuestra cara sea feliz.
Personalmente, siempre tengo buenas razones para ser feliz. Hay veces en que lo demuestro mas y veces en que lo demuestro menos, sin que eso tenga que significar una disminucion, por decirlo asi, de mi felicidad.
¿Que es?. Ni idea. Se que hay algo, pero no se bien que es. Pero es una sensacion, que cada vez que la recuerdo, brota esa energia.
No se a que me refiero. Muchas veces hablamos sin referirnos a nada en particular, y eso que hablamos es aplicable a todo, y es genial.
Es genial que podamos hablar sin tener que hacer incapie en nada, porque nos demostramos a nosotros mismos, que somos capaces de abstraernos de lo particular. Lo particular, creo que limita la visión. Con vista puesta en lo particular, no vemos lo general, no vemos el mas alla de las cosas.
Cuando nos abstraemos de todo, vemos que no todo es lo que parece, ni nada es tan malo como pareciera ser. Cuando logramos vernos desde afuera y ver todo por fuera de nuestro esquema de juicios y valores, podemos reconocer las virtudes de lo que negamos y las cosas malas de lo que aceptamos y queremos y sentimos como propio y bueno para nosotros.
Todo juicio, creo yo, debe reconocer, los dos lados. No podemos emitir un juicio, partiendo de una sola vision parcializada. Haciendo eso, cosa muy comun entre nosotros, nos convertimos en seres absolutamente ciegos de la realidad y de la posibilidad de un acuerdo o de la creacion de soluciones para las partes en conflicto.
Si nos negamos a la posibilidad de la solucion para todos, nos negamos la paz.
No nos neguemos a la posibilidad de la paz. No nos neguemos a la posibilidad de encontrar lo bueno. No nos neguemos a ver lo malo y solucionarlo.