lunes, 24 de mayo de 2010

200

La idea de festejar el bicentenario de la patria, de la patria grande, de la América Latina toda, no tiene sentido si la hacemos desde la creencia de que somos mejores que nuestros hermanos, desde la convicción de que somos dueños de la razón y desde la certeza de que la culpa de nuestras miserias y despojos es el otro, siempre es el otro.
Estos, han sido 200 años de divisiones muy claras y marcadas, que nos han posicionado como un pais con tendencia hacia la inestabilidad y a la autodestrucción. Hemos sabido y tenido la ventaja de ser pioneros en muchas cosas, impulsadas por personas que nada tienen que ver con la personalidad del "ser nacional" argentino, y la ausencia de planes a largo plazo es una muestra de ello. Quienes han dado pasos grandes e importantes en la construcción del pais, han sido personas ajenas al pensamiento del asado del domingo y el auto.
Proporcionar las bases para la construcción de un ser nacional con otras bases, lejos del asado, del futbol, del auto y de la bipolaridad, y fomentar la acción por sobre la opinión, han de ser según mi punto de vista, el gran objetivo de los próximos 100 años. Debemos construir un ser nacional consciente de su pertenencia a una nación que no termina en la quiaca, sino que sigue ininterrumpidamente hasta Mexico, siendo un ferviente defensor de la nacionalidad latinoamericana y de la pertenencia a este subcontinente que nos une no solo desde nuestro origen sino hoy, desde nuestras carencias y nuestros despojos.
El país que mañana cumple 200 años de su primer gobierno criollo, no es mas que uno entre tantos paises que en la misma época supieron liberarse de la monarquia española que no hizo mas que saquear nuestra tierra y dejarnos con la idiosincracia mas retrograda de Europa, siendo esta la peor herencia que pudiesen habernos dejado.
Nuestra historia como país independiente, ha sido marcada por el despojo, ya no por parte de España, sino de otros, quienes han encontrado en nuestra tierra miles de cipayos gustosos de permitir el saqueo de su tierra a cambio de un par de monedas.
Debemos amar nuestra tierra, no desde el nacionalismo sino desde la pertenencia a un lugar y a una sociedad con miles de caracteristicas en común que nos hacen "Ser Latinoamericanos".
Los actos del bicentenario que se estan llevando a cabo por estos dias, buscan quizá sin querer, el fomento del amor por el lugar. La presencia de banderas, de artistas y de delegaciones militares y civiles de paises hermanos son una muestra de ello.
Personalmente quiero ser parte de estos festejos, pero evitando el nacionalismo, esa extraña creencia de que nuestro pais es mejor que el resto tan solo por haber nacido en el. Festejar desde la pertenencia a un conjunto de estados/nacion que comparten miles de caracteristicas y que forman América Latina.


"No es cuestión de cambiar de collar, sino dejar de ser perro".


Feliz bicentenario.

2 comentarios:

Olaf dijo...

Saludos desde México y Felicidades por los 200 años, a nosotros nos toca en septiembre.

Estos son tiempos de voltear a ver a nuestros hermanos y dejar de mirar sólo hacia adentro, desde Tijuana hasta Tierra de Fuego... todos somos Latinos!!!

Martín Maglio dijo...

Excelente nota.

Olaf, desde ya, el 16 de septiembre estaremos todos festejando ¡un abrazo! ¡Y que el "grito duela" a quienes tenga que doler!