jueves 24 de marzo de 2011

35 años

Quiero saber al fin si mi postura desapasionada es correcta o es solo un conjunto de puntos de vista algo romanticos que solo vienen a dar una visión que no sirve para nada.

Me es muy difícil apasionarme por cuestiones que no manejo y mucho menos por cuestiones que no viví ni formé parte.

Hoy se cumplen 35 años del ultimo golpe de estado y lo único que intento cada vez que escribo al respecto es mostrarle al menos algunos aspectos a los demás, para que vean que siempre se ve desde un lugar apasionado y alejado de la realidad.

En primer lugar, es una atrocidad jurídica comparar los crímenes llevados adelante por el estado nacional, con crímenes realizados por ciudadanos comunes, con poder de fuego, pero ciudadanos comunes que podían ser detenidos y juzgados a través de un proceso penal.

Es una vergüenza que la gente suponga que un crimen de un ciudadano, o de un grupo de ciudadanos puede ser considerado una violación a los derechos humanos o puedan ser juzgados como crímenes de lesa humanidad.

Es el estado el encargado de garantizar los derechos humanos, y como tal es el único que los puede violar. Asi mismo, el estado es el único que puede cometer delitos en contra de la humanidad. Todos los crímenes cometidos por civiles son delitos penales. De ahí la diferencia en el tratamiento de los acusados.

Es de bruto considerar que es una guerra aquella llevada a cabo entre el ejercito de una nación contra un grupo de ciudadanos del mismo país. Y es de mucho mas bruto defender eso como una verdad indiscutible.

Es signo de una completa estupidez el justificar los actos de uno, en base a los actos del otro.

Es de una ceguera absoluta el creer que lo que se juzga son las muertes cometidas por el estado, cuando el hecho mas grave imputable es la ruptura del proceso democrático para instaurar un gobierno provisional, aunque apoyado por la opinion publica, en nombre de la democracia y del resguardo de ella.

Pero la idiotez mas grande, es creer que todos los detenidos, desaparecidos, torturados eran guerrilleros.

Nuestro peor mal es la ignorancia, y es a ella a quien tenemos que combatir nosotros. Ignorancia buscada o encontrada, pero la tenemos que eliminar. La ignorancia hace que hablemos sin saber, que tengamos pensamientos, frases, palabras cargadas de odio del que no formamos parte.

¿Cuál es el problema? El problema son los giles. ¿Quiénes son los giles?, bueno los giles son aquellos que nunca agarraron un arma, aquellos que solo ayudaban en villas, aquellos que solo pensaban distinto y lo decían, aquellos que protestaban, aquellos que pensaban. Y no eran giles, pero los otros fueron mas vivos, porque ellos están muertos, y los otros están vivos y gozan de impunidad.

Quienes querían cambiar la realidad murieron y quienes querían poder, están vivos y algunos están en el poder.

Y por ellos, por quienes murieron y solo querían un mundo mejor, por las voces que se cayaron injustamente y por las vidas que perdimos, por el tiempo que perdemos aun hoy intentando cerrar esta herida, y por el bien de nuestro pueblo, miremos hacia adelante, aprendamos la lección, NO ES POSIBLE PENSAR EN UN PAIS PRÓSPERO, CUANDO LOS PLANES PARA LOGRARLO NO SON CONSENSUADOS.

El consenso, aunque difícil, es el único que nos puede garantizar la unión detrás de un proyecto común. Debemos romper con la tendencia a la polaridad que tenemos todos los argentinos y que tan mal nos ha hecho en toda nuestra historia.

Hoy, podemos ver que quizás el único acuerdo que logramos, está materializado en el color de nuestra casa de gobierno.

No me resigno a ser un mediocre, y es por eso que aliento a esto. Es necesario lograr acuerdos que nos permitan mirar para adelante.

Quisiera terminar con un fragmento de la “Carta Abierta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar”:

El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.”

La apropiación llevada adelante por parte del gobierno nacional, no hace mas que profundizar la polaridad, y favorecer a la ciclotimia mediatica que padecemos los argentinos, que levantamos la bandera por lo que nos convence pero que no tenemos ninguna duda en bajarla y levantar la contraria cuando nos convenga.

Nuestra nación necesita romper con esto. No podemos seguir peleando por cosas que pasaron hace 35 años, hablando en nombre del lider muerto hace 37 años y discutiendo un modelo de pais que venimos discutiendo hace 100 años. DEBEMOS ROMPER CON ESO.

APRENDER DEL PASADO Y SABER QUE HACER CON EL, debe ser uno de los pilares sobre los que tenemos que construir un nuevo pais.